El
intenso calor de estos días ha hecho que se bata el récord de consumo del año
en agua y electricidad. Leyendo una noticia sobre este asunto me ha sorprendido
conocer que el pico de consumo, concretamente en agua, se está produciendo
sobre las cuatro de la madrugada… Como que no tenía esa percepción. No sé, quizás, si me hubieran
preguntado, hubiera dicho que, durante la mañana, por ser la hora de plena
actividad de familias y empresas, o al caer la tarde cuando mucha gente se
ducha para refrescarse… Pero nunca hubiera pensado que a las cuatro de la
madrugada. Dicen que, a esta hora, en verano, se registra el pico de consumo,
sobre todo, por los sistemas de riego en jardines y la limpieza de las calles.
Hablando
de “horas punta” me acordé de que cuando comenzó a extenderse el uso de las
redes sociales entre los jóvenes, asistí a una conferencia donde nos
preguntaban a los padres con hijos adolescentes sobre cuál era la hora en la
que nosotros pensábamos que internet estaba en su máximo pico de consumo… Unos
dijeron que las 13’00 horas en plena actividad empresarial, o quizá sobre las
22’00 horas cuando muchas personas, al final del día, revisan sus mensajes… No,
nos decía el conferenciante: la red está colapsada, de lunes a viernes, sobre
las dos de la madrugada… No me lo podía creer. Jamás lo hubiera pensado. ¡Pero
si a esa hora se supone que la mayoría de la gente, y más en invierno, estamos
durmiendo…! Pues-parece-que-no. Y quizá por ello, el conferenciante, previendo
nuestra posible incredulidad, nos proyectó información detallada de consumos,
facilitada por las compañías de telecomunicaciones. Las dos de la madrugada…
Durante
mucho tiempo después he estado pensando sobre este asunto. Ahora me explico
muchas cosas. Por qué a algunos adolescentes les cuesta tanto madrugar, por qué
comentan los profesores que es cada vez más común que muchos jóvenes se queden
dormidos en clase, por qué duermen siesta… Claro, cómo no, si están hasta las
tantas y una conectados a internet bien sea en las redes sociales o viendo lo
que vean, cómo van a estar suficientemente descansados para enfrentar un nuevo
día. Definitivamente somos padres, formados en el siglo pasado, quienes tenemos
la responsabilidad de educar a nuestros hijos que son… de otro siglo. Y claro a
uno le decían a-las- diez-en-casa y, una vez dentro, los riesgos quedaban
reducidos a la mínima expresión. Pero ahora, es como si –mágicamente- se
hubiera modificado la estructura de nuestro edificio y se hubiera abierto una
ventana al mundo, con todo lo bueno y lo malo que tiene ese acceso.
El
problema no es la “ventana”, sino que muchos padres todavía no tienen plena
conciencia de su existencia. “Fulanita tiene muy buenos hábitos, nada más cenar
se va a su habitación…Yo le insisto, pero fulanita, hija, relájate, quédate con
nosotros a ver la televisión, pero nada, ella siempre se va a su cuarto…”. Un
primor de chica… Y a lo mejor lo es, le doy el beneficio de la duda, pero
quizá, cada noche, se va puntualmente a su cuarto porque desde allí, se
comunica con el mundo sin más límites que los que ella se imponga, a través de
esa ventana virtual que han abierto en nuestras casas.
En
fin, que hay que estar al día, bien informado, con los ojos y los oídos bien
abiertos, con datos y no con percepciones (es-que-yo-creía, es-que-yo-pensaba…);
que no importa lo que tu creas sino lo que es. Y hay datos de sobra y numerosas
fuentes disponibles para obtenerlos. Después de meses dándole vueltas a lo del
pico de consumo a las dos de la madrugada y su impacto en el descanso de mis
hijos, y qué hacer para ayudarles a descansar y que así puedan aprovechar mejor
sus días, llegué a la conclusión que la mejor manera de facilitar todo esto es
durmiendo con el modem…; que sí, tal cual; que cuando me voy a la cama
desconecto el modem y lo guardo en uno de los cajones de mi mesita noche, hasta
el nuevo día. Y así, como decía la señora Eustasia, “muerto el perro, se acabó
la rabia”.
Publicado el domingo, 12 de agosto, en "Diario de León": http://www.diariodeleon.es/noticias/opinion/hora-punta_1269566.html